Darwin Leon Standver

Ser feliz con cada decisión, aprender y crecer. Por Darwin Leon

 

Hola, mi nombre es Darwin, me pueden decir Dar o Darkwiniano, apodos que adopte en la universidad, tengo 29 años y soy Arquitecto Tabasqueño, llevo viviendo en tierras Veracruzanas lo suficiente para sentirse parte Jarocho.

 

Soy un chavo demasiado  tranquilo, me encanta estar en paz y odio las mentiras, se me hacen innecesarias e injustificables en cualquiera de sus circunstancias.

 

Desde pequeño siempre he sido muy reservado y enfocado en mis metas, los primeros años de mi vida fueron normales, quizá con un toque de bullying por ser el chico listo del salón, por ser el chico que venía de otro estado con diferentes costumbres, fueron momentos difíciles pero que me hicieron aferrado a mis ideales y determinado.

 

A pesar de eso siempre tuve una infancia colorida, mis padres me dejaron experimentar todo lo que necesitaba para aprender y crecer con mi propio criterio de las cosas, desde muy chico me encantó la idea de dibujar y construir lo que mi mente imaginaba, en mi adolescencia pase por varias etapas.

 

Quise ser Medico, pero la sangre me desmallaba y ver a gente con muchos males me enfermaba, también paso por mi mente ser contador, de hecho hasta estudie una carrera técnica, pero definitivamente lo mío no son las matemáticas (aclaro antes de que lo piensen las personas que me conocen: No! mi carrera no tiene nada que ver con matemáticas) y decidí al final estudiar Arquitectura.

 

Los primeros años de la carrera sufrí la gota gorda como se dice coloquialmente por lo difícil que era aprender las técnicas que se implementan, donde hacer un cubo no es hacer literal un cubo, si no transmitir un cubo aunque este sea un cilindro, explorar la psicología del color y plasmarlo en algo que funcione, fantasear con formas que al final solo se tendría que conceptualizar.

 

No paso mucho tiempo para que me acostumbrara y le agarrara cariño a todo el estrés que genera estudiar esa carrera (lo sé! Esta de locos), entre maquetas, laminas, exposiciones, y todas las materias de tronco común absorben tus 24 horas del día dejándote como zombi siempre mal dormido y mal alimentado, fue cuando decidí que tenía que encontrar un balance y no sufrir la carrera, si no disfrutarla.

 

Disfrute de las experiencias universitarias, nunca descuide mis estudios pero para mí en ese momento no era opción ser el mejor de mi clase, mi prioridad era ser feliz con cada decisión que tomaba, aprender y crecer.

 

Creo que por ello me he acostumbrado a tener un espacio entre todas mis actividades, es sano no solo involucrarte en una cosa y morir por ello, también tienes que disfrutar el proceso y dejar un espacio para tu vida personal.

 

Cuando salí de la carrera había decidido tomarme un “año sabático” que me duro tan solo 3 meses, ya que en uno de mis cursos que tomaba en mis ratos libres se presentó una oferta de trabajo que me obligo a cambiar mis planes en un fin de semana y sumergirme al mundo laboral el cual hasta ahora sigo inmerso.

 

Actualmente tengo la fortuna de trabajar en un área que me apasiona y me presenta retos diarios profesionalmente, me encanta tener mi tiempo ocupado y siempre ser productivo, estar en un proyecto el cual le tengo mucha cariño  y fe, la arquitectura es una carrera demasiada amplia y con diferentes ramas, una vez una buena amiga y maestra me dijo..

 

 “Que te hayas capacitado en algo con una licenciatura no te incapacita a hacer otras cosas” y tenía razón, en el campo laboral tienes que aprender a hacer de todo un poco, no te puedes enfrascar solamente en una actividad y tener miedo a hacer otras, véanme aquí, siendo la 1 de la mañana con una taza de té y  frente a mi laptop escribiendo mi primer blog.

 

¿Cuándo iba a imaginar que podría hacer esto?, digo, sé que no es el mejor blog que han leído o que leerán pero se siente interesante escribir parte de ti, de tus vivencias o de tus ideas que navegan por tu mente, colocarlas en letras y frases y transmitirlo.

 

Este es un nuevo reto que estoy absorbiendo y que estoy seguro que poco a poco iré mejorándolo, quería en esta ocasión presentarme, hablarles un poco de mi y mi forma de pensar para que entendieran más adelante la elección de mis temas.

 

Si llegaste aquí y te agrado lo que has leído, bienvenido a mi espacio, me he quitado esos flotadores de miedo por escribir y quiero aprender a nadar en letras, te invito a que te quedes y sigamos experimentando y comentando de diferentes temas, pero, si estas por accidente aquí y no te agrado, no desesperes, recuerda que no soy el único que escribe, tengo a varios compañeros que son excelentes y te aseguro que el escrito de alguno de ellos te gustara y te mantendrá como fiel seguidor.

 

Después de esta breve introducción, nuevamente bienvenidos y gracias por su preferencia, nos vemos próximamente!.

 

Darwin Leon

Asesor de Espacios Corporativos en STANDVER

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