Conocer las hierbas. Por Jessica Gasca.

 

“Te metes de curandero sin conocer la hierbas” 

 

Al parecer, la abuelita de mi jefa, tiene muchos dichos y uno de ellos es: “Te metes a curandero sin conocer las hierbas”. Al principio no entendí a lo que se refería pero entonces recordé una anécdota que hizo que la comprendiera, más que a la perfección. Y es la que en esta ocasión les quiero compartir.

 

Es verdad que nadie nace sabiendo y que para todo siempre hay una primera vez.

 

Los estudios universitarios nos enseñan en teoría las cosas que probablemente te topes en tu vida laboral, pero la realidad es que ni todos los estudios del mundo te preparan para lo que realmente vas a vivir.

 

La experiencia la consigues simple y sencillamente con los años, cayéndote, levantándote, volviéndote a caer y volviéndote a levantar; el chiste es nunca quedarte tirado.

 

Me he topado con situaciones en las que realmente solo actuó por instinto (y no hablo solo en lo laboral), casi siempre me salen las cosas como esperaba, pero no soy perfecta, digo ¿quién lo es?; a veces mis decisiones atrabancadas son erróneas y necesito ayuda de gente con experiencia que, figurativamente, me salve el pellejo.

 

Y eso sucedió el día que decidí decir que sí a algo que no había realizado antes, me sentí capaz de poder salir adelante con la situación, sin embargo, después de que se me pasó ese momento de seguridad y confianza y analicé lo que había sucedido, me di cuenta que no tenía ni la remota idea de lo que tenía que hacer. Después de unos breves minutos de entrar en pánico opte por la mejor decisión… sí justo lo que están pensando, PEDÍ AYUDA.

 

Aunque lo más chistoso es que a quien le pedí ayuda solo estaba como tres capítulos más avanzada que yo. Pero pues como dice una amiga: “qué chinitas, ahorita vemos como le hacemos”.

 

Y así fue como hicimos un equipo y averiguamos como salir de a lo que yo tan cómodamente había dicho: “sí, claro, yo lo hago”.

 

Al final lo logramos. Logramos salir de la situación en la cual yo me había metido, con ayuda y unos sencillos pasos:

1.- Hazte cargo. Si ya dijiste que sí, ni modo, siempre para adelante, para atrás nada, que lo que no mata te hace más fuerte y sabio.

 

2.- Pide ayuda. Pedir ayuda es lo mejor que puedes hacer, siempre es bueno aprender de la gente que ya tiene experiencia.

 

3.- Aplícate. Pon todo tu tiempo y esfuerzo para llegar a tu meta y conseguir el éxito.

 

Y pues, bueno, al final logramos convertirnos en “curanderas sin conocer las hierbas”.

 

Que tengan una bonita noche de domingo y que inicien mañana la semana de la mejor manera.

 

Jessica Gasca 

Asesor Comercial en CRI Tours.

jgasca@critours.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *