Reyes Magos. Por Leysie Carmona

¿En qué piensas cuando escuchas esas dos palabras? Yo en juguetes. Y no porque los “reyes magos” me los hayan llevado de pequeña. En realidad nunca recibí un juguete de ellos, de hecho siempre supe la verdad sobre estos señores.

 

Sin embargo, crecí escuchando sobre la llegada de esos seres que venían cargados de regalos para todos los niños.

 

Para realizar esta entrada me di a la tarea de investigar sobre la tradición, sus orígenes y evolución.

 

Puesto que es una tradición religiosa, mi primera fuente es la Biblia.

 

La única referencia a estos personajes ocurre en el evangelio de Mateo, en el capítulo dos.

 

En los primeros dos versículos se lee:

 

“Después que Jesús hubo nacido en Belén de Judea en los días de Herodes el rey, ¡mire!, astrólogos de las partes orientales vinieron a Jerusalén,

2  diciendo:

“¿Dónde está el que nació rey de los judíos? Porque vimos su estrella [cuando estábamos] en el Oriente, y hemos venido a rendirle homenaje”.

 

Ahí habla de astrólogos, estudiosos de las estrellas, que llegan de oriente a rendirle homenaje a Jesús. No dice que sean reyes, no dice cuántos son ni tampoco menciona sus nombres.

 

¿Entonces, de dónde surgió la idea generalizada que conocemos hoy?

 

Según una investigación de National Geographic, esos datos fueron puestos en los evangelios apócrifos. Dichos escritos, como su nombre lo indican, cuentan sucesos falsos de la vida de Cristo. Esas historias se extendieron durante el medievo por toda Europa, popularizando la creencia sobre estos.

 

Fue en un mosaico del siglo VI donde aparecen por primera vez los nombres que conocemos actualmente. Es decir que Melchor, Gaspar y Baltazar pudieron llamarse de cualquier modo que el creador del mosaico quisiera.

 

Respecto al número de astrólogos, las versiones concuerdan en que procede del hecho de que Jesús recibió tres regalos; lo cual no forzosamente significa que sean tres personas. Como tampoco es correcta la descripción física que se tiene de ellos. Esto último se realizó con la intención de que representaran a cada continente (raza) conocido en la época: Europa, Asia y África. Además de que pegaba con la doctrina de la trinidad.

 

Así que, los reyes magos ni son reyes, ni son magos. Tampoco se sabe con certeza que sean tres y sus nombres reales no son los que conocemos. Por cierto que la fecha en que se presentan también fue tomada arbitrariamente pues tampoco se sabe con certeza el momento exacto, de la vida de Jesús, en que le visitaron.

 

Mateo 2:11 solo dice que vieron al niñito; podía tener meses, un año o incluso dos años y seguiría siendo un niñito.

 

A México llegaron durante la evangelización. Los españoles trajeron su religión, costumbres y tradiciones al pueblo conquistado; incluida la famosa rosca de reyes (pan en forma de rosca con frutos secos en la parte de arriba), que acostumbran acompañar con chocolate caliente. El detalle del muñeco dentro del pan representa el hecho de que Jesús debió ser escondido para sobrevivir.

 

Actualmente se continúa celebrando en México. En la víspera del seis de enero de cada año, los juguetes que los pequeños piden a través de cartas son dejados para que ellos los descubran la mañana siguiente. Juguetes que esperan con la ilusión que solo la inocencia puede dar.

 

Me da gusto poder saludarlos en este inicio de 2018 y espero que nos sigan leyendo.

 

Leysie Carmona

Gerente de CRI Tours

lcarmona@critours.com

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