Leysie Carmona

El mundo de los sueños. Por Leysie Carmona

 

¿Alguna vez han soñado algo tan loco, que cuando despiertan piensan: “achis, de cuál me fumé”?

 

Justo hace unos días me pasó. Tuve un sueño tan estrambótico que ni Steven Spielberg lo tiene. Debido a esto, me surgió la duda sobre qué pudo haberlo motivado.

 

Y bueno, curiosidad es mi tercer nombre así que me puse a investigar sobre el mundo de los sueños.; no está demás decir que encontré de todo.

 

Hay demasiadas vertientes sobre este tema, pasando por lo paranormal, lo psicológico y, claro, el punto de vista científico.

 

En lo personal no soy de creer en el significado de los sueños. No en el sentido de que anuncian muertes, catástrofes y hasta bodas. Por eso deseché esa explicación.

 

Con la parte psicológica estoy más de acuerdo. Como cuando tienes un examen muy importante y sueñas que llegas tarde.

 

Hay quien cree que los sueños son la consecuencia de nuestros deseos ocultos. En ese aspecto no estoy tan a favor porque, ¿quién querría llegar tarde a un examen o a una junta importante del trabajo?

 

En fin, que todo esto de la psicología del sueño es un tanto subjetivo y depende mucho de la percepción de cada quien.

 

Por lo pronto ya me estoy leyendo “La interpretación de los sueños”, de Freud, para saber un poco más sobre su teoría del sueño.

 

Pasando al tema científico, que es el que más me convenció, encontré varios estudios realizados sobre la actividad cerebral, sueño MOR (“Movimiento Ocular Rápido”, llamado así porque los ojos se mueven bajo los párpados durante esta fase), y otras hipótesis.

 

El tema es muy extenso, y con tantos tecnicismos que tuve que abrir otra pestaña en el navegador para investigar sobre cada uno.

 

Leí varias fuentes y todas coinciden en que el dormir y soñar ayuda a nuestro bienestar emocional.

 

El “por qué” es algo que no han logrado dilucidar con certeza, no obstante, sí han documentado lo que sucede con nuestro cerebro mientras soñamos.

 

Me llamó mucho la atención un artículo de National Geographic, en él hablan de un experimento realizado a algunos voluntarios. En dicho experimento pusieron a prueba la relación entre las imágenes que vemos durante el día (sin dormir en ese intervalo) y justo antes y después de dormir, con nuestros sueños y la reacción cerebral a estos.

 

El experimento mostró que durante el sueño MOR (etapa del sueño en que el cerebro está más activo y que puede durar hasta media hora), “la actividad cerebral en la amígdala (parte del cerebro encargada de las emociones), y el córtex pre frontal (zona más racional) procesaban el impacto de las imágenes minimizándolo”. [Cita textual NatGeo]

 

De esto se concluyó que cuando tenemos una experiencia emocional, algo llamado “química del estrés” entra en acción, registrando el suceso y luego recordándoselo al cerebro durante el sueño.

 

Aparentemente, el cerebro encontró la manera de aislar las emociones de la memoria. A esto le llamaron “Terapia del sueño”.

 

Como cabría esperar no todos los expertos están en acuerdo absoluto con esta teoría, pero sí coinciden en que mediante los sueños aumentamos las habilidades para superar situaciones de estrés.

Esta teoría se llama “Simulacro de amenaza”.

 

A continuación, les enlisto las teorías más difundidas y que fueron tomadas de un artículo de la BBC:

  • Simulacro de amenaza: esta teoría sostiene que la gente practica en los sueños cómo sobrellevar amenazas. En sus sueños, el individuo puede luchar contra leones o escapar de una pandilla o responder resoluto cuando es humillado. Son simulacros, dice Balgrove: “Esa práctica, aunque no la puedas recordar cuando despiertes, te está ayudando a mantenerte en forma durante las horas de consciencia”.

 

  • Consolidación de la memoria: esta teoría postula que, durante la noche, el cerebro está trabajando en recopilar recuerdos. De hecho, la extrañeza que algunas veces se manifiesta en sueños puede ser el resultado del cerebro tratando de vincular dos cosas que normalmente existen independientemente pero que necesita relacionar.

 

  • Reducción del miedo: esta teoría dice que aprendemos o acumulamos muchos temores cuando estamos despiertos y, cuando dormimos, reducimos esos temores al soñar sobre lo que nos da miedo pero, posiblemente, en un contexto diferente. Eso nos ayuda a eliminar o reducir el temor, indica Mark Balgrove, pero advierte: “Está la posibilidad de que el sueño fracase, en cuyo caso se convertiría en una pesadilla y las cosas darían realmente miedo”.

 

Yo he experimentado sueños que encajan en cada teoría, así que me quedo con las tres. Por cierto, en la de “Simulacro de amenaza” no gané y fui asesinada fuera de mi casa.

 

¿Y ustedes, han soñado algo que compruebe alguna de estas teorías?

 

Entretanto, les deseo que despues de leer este blog, tengan un “dulce sueño”.

 

Nos vemos en la próxima.

 

Leysie Carmona

Gerente de CRI Tour Veracruz

lcarmona@critours.com

 

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